Se me agotan las ganas,
los días,
las horas,
se acaban.
Se me cansan los ojos,
el alma,
los cielos,
son otros.
Se congelan las mantas,
el tiempo,
las manos,
formaban cascadas.
Se ahogan los 'quiero',
palabras,
mi mar,
me arrastran al fondo.
Y gritan y chillan,
pretendiendo que escuche.
Y hablan susurrando,
mientras las sombras me cubren.
Y queda el silencio,
se apagan las luces.
"It is important to remember that your scar is also a reminder that you are healed."
miércoles, 19 de noviembre de 2014
Antítesis sin luna.
martes, 4 de noviembre de 2014
Y aún así son lo mejor de los peores.
No puedes decir que me conoces si no me has visto en mis días malos.
Esos de resistirme a salir de debajo de las mantas porque desde ahí todos los problemas parecen más pequeños.
Esos de tiritar incluso con el sol entrando por la ventana, de tener las manos heladas y los pies fríos, reflejo de un corazón escarchado.
Esos en los que no importa quien me lo diga, ni como, que siempre miraré hacia bajo fingiendo una indiferencia que por suerte o por desgracia no padezco.
Esos que se alternan entre moño, coleta y pelo suelto, porque soy incapaz de estar cómoda con ninguna.
Esos de mirar fijamente un punto durante segundos interminables y seguir como si nada habiendo malgastado ese oro que vale el tiempo.
Esos de necesitar chillarle a un papel e impregnarlo de tinta, con una angustia que aprieta mi pecho en un puño como si se tratase de un montón de arena.
Esos, hoy.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Archives
-
▼
2014
(15)
- ► septiembre (1)