¿Por qué el temporal parece siempre arrastrar la tinta hasta mis venas?
¿Por qué mis palabras cobran más sentido cuanto más difuminadas las percibo?
¿Por qué el sonido de algo que se rompe marca el ritmo de un bolígrafo que hace tiempo que este alma no blandía?
Miedo, ya que nunca te vas, impúlsame al menos.
Aléjame de la parálisis.
Hazme correr, gritar, llorar... Déjame exhausta.
Para que mi corazón deje de distinguirte por un momento.
Quémame, si quieres.
Todo, menos esto.
Todo menos esta angustia que me encoge el pecho.
Todo menos esa apatía.
Todo menos retomar aquellas manías.
Todo, menos darlo por hecho.
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