martes, 21 de enero de 2014

Wherever you will go - The Calling.

¿Sabes?
Queda mucho que decir.
Tan poco tiempo.
Y tanto miedo.
(Demasiado, tal vez).
Siempre supimos que habría un final, que más temprano que tarde tendríamos que dejar al otro ir.
Y aún así arriesgamos. Como quien piensa que por aferrarse al hielo no se quemará.
Pero, ¿qué hay del frío? Y no te hablo del de noviembre o enero, de ese ya hemos oído suficiente. Me refiero a estar congelados por dentro y en el pasado, a no querer avanzar por no olvidarnos.
Te hablo del frío que me acompaña cada vez que pienso que todo terminó cuando realmente había empezado.
Te hablo de un frío que nunca llegarás a conocer, y mucho menos comprender. Porque es tan sólo mío, mío y de este corazón que se ha cubierto de escarcha por exponerse demasiado.
Te hablo del frío entre nosotros, algo antes impensable. De esa distancia insalvable hasta tus labios, de la manía con contar tu ausencia en segundos (así normal que se me haga interminable), de hablar en tercera persona de lo que éramos, de pensar en lo bueno y sentir lo malo, de gritarle a una almohada que parece estar sorda (aunque le agradezco que sea muda y no pueda contestarme todo lo que no quiero escuchar).
Te hablo de escribirte entre paréntesis y garabatearte en los puntos suspensivos.
Te hablo a pesar de que no prestes atención a lo que digo.
Te hablo sin abrir la boca porque a mis cuerdas vocales les ha dado por temblar (como ya te he dicho, dentro de mi es invierno).
Te hablo por no quedarme sola con mis pensamientos, te escribo por instinto, te odio por vicio.
Y te quiero porque si antes dolía, ahora rompe.
Si antes lo sabía, ahora lo confirmo.
Que querría gritarlo, pero yo estoy sin aliento y tú,

tú demasiado lejos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Datos personales

About